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Cuestiones sobre la narrativa (2): metáfora y metonimia según Lacan

Discurso,Pensamiento,Psi 03/04/2011 por aa

Siguiendo con la discusión del otro día: me había quedado en la alineación que mi bienamado Jakobson establece entre sintagma y paradigma, contigüidad y semejanza, metonimia y metáfora,narrativa y poesía. Pues bien, para que no se diga, hay que complicar las cosas un poco más. Mi no-tan-bienamado-pero-igualmente-brillante Jacques Lacan retomó las ideas de Jakobson sobre la metáfora y – muy en su estilo – les dio un giro considerable pero lógicamente consistente.

Para empezar, Lacan puso en relación la dicotomía entre metonimia y metáfora con los dos procesos psíquicos básicos que  Freud ya había identificado en La interpretación de los sueños: desplazamiento y condensación. El desplazamiento es el proceso por el cual la carga afectiva originalmente puesta en un objeto que se percibe como peligroso o inaceptable se redirige hacia otro objeto aceptable: por ejemplo, una persona que detesta a su padre desarrolla una aversión hacia la marca de cigarrillos que éste fumaba. La condensación es el proceso por el cual una única representación concentra elementos de toda una serie de otras representaciones: por ejemplo, una mujer que dice que, para gustar, un hombre debe tener “los cinco miembros derechos”, condensando inconscientemente las ideas de los cinco sentidos, los cuatro miembros, y el “quinto miembro” masculino.

Lacan reformuló el desplazamiento y la condensación (y por tanto la metonimia y la metáfora) en términos de significantes y significados: en el ejemplo del desplazamiento, lo que el padre significa para el hijo (significado) se traslada del significante inicial (“padre”) a un significante contiguo a éste (“cigarrillos”) en la cadena significante; en el ejemplo de la condensación, un mismo significante (“cinco miembros”) concentra los significados de toda una serie de significantes (“cinco sentidos”, “cuatro miembros”, “pene”) en distintas cadenas.

Pero Lacan va más allá, y proporciona una definición más abstracta de metonimia y metáfora. Así, la metonimia sería la relación diacrónica (es decir, a través del tiempo) entre un significante y otro en la cadena significante; mientras que la metáfora consistiría en la sustitución de un significante por otro. De este modo, la metonimia tendría que ver con los modos en que los significantes se pueden combinar/unir en una única cadena significante (relaciones “horizontales”), mientras que la metáfora tiene que ver con los modos en que un significante en una cadena significante puede ser sustituido por un significante en otra cadena (relaciones “verticales”).

La principal diferencia entre metáfora y metonimia para Lacan tiene que ver con su concepción de la relación entre significante y significado. Siguiendo a Saussure, formaliza la relación entre ambos mediante la fórmula:

S
———–
s

donde la S corresponde al significante y la s al significado. Para Lacan, existe una resistencia a la significación inherente al lenguaje: el significado no aparece espontáneamente, sino que es el producto de una operación específica que cruza la barra entre significante y significado. En la metonimia, que consiste en un puro corrimiento de significantes, se mantiene la resistencia a la significación: la barra no se cruza, no se produce un nuevo significado. Por el contrario, la metáfora consiste precisamente en el paso del significante al significado, la creación de un nuevo significado mediante la sustitución de un significante por otro que adopta el significado del primero.

Tanto la metonomia como la metáfora son indispensables para la significación (es decir, para la relación entre un significante y un significado). La significación es metonímica porque una significación siempre se refiere a otra significación: es decir, el significado no reside en un único significante, sino en el juego entre significantes en la cadena, y por tanto es inestable. Y la significación es metafórica porque conlleva el cruce de la barra, el paso del significante al significado.

Lacan tiende a dar una mayor importancia a la metáfora que a la metonimia, aunque considera que la metonimia (o el desplazamiento) es el proceso psíquico más antiguo y básico. Pero para Lacan la metáfora (o más bien, una metáfora específica, que denomina la metáfora paterna, y que constituye la metáfora fundamental) supone la condición para toda significación. Éste es un tema realmente muy complejo, y que requiere mucho más espacio del disponible aquí: pero baste decir que para Lacan la metáfora original hace posible un grado de abstracción necesario en último término para un funcionamiento psíquico normal.

Todo esto está relacionado (de nuevo, para complicar aun más las cosas) con sus nociones del ámbito imaginario y simbólico del pensamiento. Y, de nuevo, creo que es mejor dejar el resto del argumento y las conclusiones para otro post, espero que final.

15 comentarios to “Cuestiones sobre la narrativa (2): metáfora y metonimia según Lacan”

  1. Hola, yo soy estudiante y empiezo con Lacan que la verdad se me está complicando mucho. Me encantó como lo explicaste, me esclareciste un motón de cosas que no me terminaban de cerrar.

  2. Buenisimo!! me encantaría que en algún momento me sea tan claro y simple como lo transmitis! Por lo pronto te digo que me facilitaste la vida :)

  3. Gracias!! por esta explicación, ya había oido otras en clases y seminarios, pero todavía no terminaba de diferenciar estos elementos de la narrativa. Ahora, aclaré porque pude leer – relacionar y volver a leer y elaborar el concepto de acuerdo a mi entender.

  4. Muy buena explicación.Gracias.

  5. Espero con ansias la tercera parte. Muy bueno y aleccionador.

  6. A propósito de este artículo y de la primera parte, recomiendo la siguiente lectura:
    http://www3.upc.edu.pe/bolsongei/bol/15/458/El-esfuerzo-de-aprender-a-leer-produciendo-significado-E.Zapata.pdf

  7. Gracias!!!!!!!!!!!!!!

  8. Esto esta genial. Tan abstracta tu explicación como la misma metáfora. Gracias!!

  9. buenisimo, me podrias aclarar un poco significante y significado??? muchas graciias

    • Claro. Es muy fácil. Un significante es algo que significa: o sea, cualquier cosa que representa otra cosa distinta. El significado es lo que es representado por un significante. El ejemplo más habitual son las palabras: la palabra “perro” normalmente representa a un perro específico o a los perros en general (depende del contexto). El nombre “María” normalmente representa a una persona. “Perro” y “María” serían los significantes, y sus significados serían el perro específico (o los perros en general) y la persona a los que se refieren. Y luego además están las connotaciones y emociones que cada persona asocia con cada significante.

      Pero los significantes también pueden ser cosas y personas. Por ejemplo, en el ejemplo de los cigarros, para una persona su padre era un significante que tenía un significado con fuertes connotaciones de odio y repulsa, y ese significado se desplazó al significante de los cigarros. Es decir, asoció con los cigarros el odio que originalmente iba asociado con su padre. (En psicoanálisis, se intenta articular todo esto por medio de palabras, porque es más fácil manejar significantes y sus significados hablando).

      Lo que se quiere decir cuando se dice que la relación entre significante y significado es inestable es que no hay una relación fija entre ellos. Por ejemplo, “María” se puede referir a muchas personas, y también puedes pensar en la Virgen María si eres cristiano, etc. “Perro” puede referirse a muchos perros, y también puede ser un insulto, etc. O sea que lo que quiere decir un significante para una persona no es lo que quiere decir para otra (y además cambian con el tiempo).

      ¡Espero que te haya servido!

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